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Chequeo de encías

¿Tus encías están sanas? En esta nota te contamos todo lo que necesitás saber para detectar posibles problemas.
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Seguramente conocés de caries, del cuidado de los dientes y de la importancia del cepillado. Pero… ¿Sabés cómo cuidar tus encías?
Para que estén rosadas y sanas, es importante utilizar el hilo dental. ¿Por qué? Porque si no limpiamos la suciedad que se acumula entre los dientes –y que el cepillo no puede barrer- se acumula placa bacteriana, que luego se transforma en sarro y esto infecta las encías produciendo sangrado y en casos extremos la caída de los dientes. Por eso cuando detectes que tus encías sangran, es imprescindible que consultes a tu dentista, que de ser necesario te derivará a un Periodoncista.

Señales de alerta
Aunque te parezca extraño, las encías pueden enfermarse a cualquier edad, aunque es más frecuente en los adultos. Es muy importante detectarla a tiempo, durante las primeras etapas, porque es cuando puede revertirse. A continuación se detallan los síntomas que pueden indicar esta enfermedad. Si los tenés visitá a tu dentista:

- Tus encías están enrojecidas, inflamadas o sensibles
- Hay sangrado de encías cuando te cepillás o al utilizar el hilo dental
- Tus dientes parecen más largos porque las encías se retrajeron y se ven las raíces.
- Hay cambios en el modo en el que cierran tus dientes al morder.
- Puede haber salida de pus entre los dientes y las encías
- Podés sufrir mal aliento o feo sabor en la boca.

Enfermedad de las encías
Cuando las encías se inflaman por causa de las bacterias -que se forman por falta de higiene bucal- esta se puede extender y afectar también al hueso que rodea y sostiene los dientes. El tejido gingival también se puede afectar y en el peor de los casos puede ocasionar la caída de los dientes.

La enfermedad de las encías tiene tres etapas a las que conviene prestar atención. Si sospechás que te encontrás en alguna de ellas, consultá con el odontólogo.

Las etapas son:
- Gingivitis: La principal señal es el sangrado de las encías con el mínimo contacto del cepillo, el hilo dental, o de manera espontánea. Esta primera etapa consiste en una inflamación de las encías provocada por la acumulación de placa que al no haber sido eliminada por una correcta higiene bucal –con cepillo e hilo- produce toxinas que irritan el tejido gingival, causando gingivitis. En esta etapa de la enfermedad el daño todavía puede revertirse porque el hueso y el tejido conectivo que sostiene los dientes todavía no han sido afectados.

- Periodontitis: El hueso y las fibras que sostienen los dientes sufren daños irreversibles. ¿Cómo? Porque se forma una bolsa debajo del borde de las encías donde quedan atrapados los alimentos y la placa. El mejor tratamiento para frenar el avance es acudir al periodoncista para que realice una limpieza. Esto debe complementarse con los correctos cuidados en el hogar que consisten en un buen cepillado y el uso diario de hilo dental y enjuague bucal.

- Periodontitis avanzada: Es la etapa final donde las fibras y el hueso que da sostén a los dientes se destruyen. Esto hace que los dientes se desplacen o se aflojen y también afecta la mordida. En el peor de los casos el dentista tiene que extraer los dientes.
Tratamientos
Durante la etapa inicial de la enfermedad de las encías o gingivitis la principal solución consiste en una buena higiene bucal con cepillo, hilo dental y enjuague bucal. Así se evita la formación de placa. Sin embargo la limpieza profesional que realiza el dentista o el periodoncista es la única forma de eliminar la placa acumulada que se ha endurecido y convertido en sarro. En los casos más avanzados de la primera etapa, puede que el profesional determine el alisado radicular o alisado de las raíces. Esto elimina las irregularidades en las raíces dentales y dificulta los nuevos depósitos de placa.

¡Un dato muy importante! En la primera etapa la enfermedad de las encías puede tratarse. No te dejes estar porque puede convertirse en un problema más serio.


Genética
Investigaciones realizadas en Pittsburg sostienen que en ocasiones la genética hace que algunas personas sufran caries dental y enfermedad gingival. Según el doctor Alexandre Vieira –profesor auxiliar de biología oral en la Universidad de Pittsburg- el índice de caries dental puede estar influenciado por variaciones individuales, o polimorfismos en un gen llamado beta defensina 1 (DEFB1, por sus siglas en inglés). Este gen desempeñaría un papel clave en la respuesta inmune de primera elección contra los gérmenes invasores.

 

 

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